El poder del chamanismo para curar enfermedades físicas y emocionales de Sandra Ingerman
Chamanismo: Una breve visión general
El chamanismo es la práctica espiritual más antigua de la humanidad. Muchos antropólogos creen que la práctica tiene más de 100.000 años de antigüedad.
La palabra "chamán" viene de la tribu Tungus en Siberia y significa sanador espiritual o alguien que ve en la oscuridad. El chamanismo se practicaba en Siberia, Asia, Europa, África, Australia, Groenlandia y en el Continente Americano.
Un chamán o una chamana es una persona que tiene la habilidad de ver "con el ojo fuerte" o "con el corazón" para viajar a mundos ocultos. El chamán interactúa directamente con los espíritus para tratar el aspecto espiritual de la enfermedad y realizar recuperaciones del alma, así como recuperar el poder perdido y eliminar los bloqueos espirituales. Éste también predice información para la comunidad. Los chamanes son y seguirán siendo, tanto hombres como mujeres, curanderos, médicos, sacerdotes, psicoterapeutas, místicos y narradores.
El chamanismo nos enseña que todo lo que existe está vivo y tiene espíritu. Los chamanes/as hablan de una red que conecta toda forma de vida con el espíritu que vive en todas las cosas. Todo en la tierra está conectado y cada creencia de que estamos separados de otras formas de vida como la tierra, las estrellas, el viento, etc., es pura ilusión. El papel del chamán o la chamana en la comunidad es mantener la armonía y el equilibrio entre el ser humano y las fuerzas de la naturaleza.
Hay una variedad de ceremonias realizadas por chamanes. Llevan a cabo ceremonias de bienvenida para los recién nacidos, celebran matrimonios y ayudan a las personas a hacer la transición a un mejor lugar en el momento de la muerte. También realizan ceremonias de duelo causado por la muerte de familiares. Se celebran importantes ceremonias de iniciación para marcar ciertas transiciones en la vida de una persona, como la transición de la niñez a la adultez.
Una de las grandes ceremonias realizadas por un chamán/a se le llama „Viaje Chamánico“. Un chamán es una mujer o un hombre que entra en un estado de conciencia transformado y viaja fuera del tiempo a mundos ocultos que, se diría, no son “comunes ni corrientes“. Se ve la realidad no cotidiana como un universo paralelo al nuestro. Los nativos australianos llaman, a lo que no es cotidiano, „El Sueño“. En las tradiciones celtas también se le llama el „Otro Mundo“.
En estas realidades ocultas hay espíritus que apoyan, espíritus compasivos que ofrecen su guía y también su ayuda curativa para todo tipo de vida en la tierra.
Los chamanes y chamanas típicamente usan una forma de percusión, especialmente tambores o sonajeros, para alcanzar un estado transformado que permite que el alma libre del chamán viaje a los mundos invisibles. En Australia también puede haber chamanes usando el didgeridoo y/o los clicksticks. Algunas tradiciones usan palos o campanas. También los samis de Laponia y Noruega utilizan canciones monótonas, llamadas "joiking".
La investigación científica ha demostrado que nuestras ondas cerebrales están en un estado beta, cuando estamos en nuestro estado diario de conciencia. Pero cuando el chamán/a o el practicante chamánico escucha un latido rítmico o monótono de tambores, las ondas cerebrales se ralentizan (reducen su velocidad): Primero en un estado alfa, que es un estado ligero y meditativo de conciencia, y luego, en un estado más profundo llamado estado theta. Y este es el estado que permite que el alma libre del chamán viaje a los mundos invisibles y tenga acceso a los espíritus de ayuda o apoyo.
Si nos fijamos en las tradiciones chamánicas que se practican en todo el mundo, hay tres niveles comunes que se discuten y que también están representados en diversas pinturas y otras obras de arte. Los mundos ocultos a los que el chamán viaja se llaman el Mundo Inferior, el Mundo Medio y el Mundo Superior. Hay numerosos niveles tanto en el mundo inferior como en el superior y están fuera de tiempo.
El chamanismo es un sistema de revelación directa. Es posible que los chamanes/as describan sus experiencias de diferentes maneras, y, alcanzan la verdadera belleza cuando estas diversas experiencias son interpretadas y luego percibidas por otros.
En los reinos invisibles de la realidad no cotidiana, hay una multitud de espíritus ayudantes que pueden apoyar a los chamanes/as a sanar a los seres humanos, a la comunidad y al planeta.
Los dos tipos más comunes de espíritus que trabajan en asociación con los chamanes, son los animales de poder, también llamados espíritus protectores, y los maestros en forma humana.
Las culturas chamánicas creen que al nacer al menos un animal de poder, el espíritu de por lo menos uno de ellos, permanece con nosotros voluntariamente para mantenernos emocional y físicamente sanos, y también para protegernos del daño. Estos animales se asemejan a los ángeles guardianes en la creencia cristiana.
La otra forma de espíritu con el que el chamán/la chamana trabaja en colaboración es un Maestro/Maestra en forma humana. Estos eran típicamente los dioses y diosas de una cultura, figuras religiosas y antepasados que querían ayudar.
Estos espíritus ayudantes trabajan con el chamán/a para traer sanación al ser humano, a la comunidad y al medio ambiente. Los espíritus auxiliares también son consultados cuando se necesita información.
La enfermedad desde el punto de vista chamánico
El chamán/ la chamana observa el aspecto espiritual de la enfermedad. Una enfermedad puede manifestarse a un nivel emocional o físico, por lo tanto el chamán está en la búsqueda del desequilibrio o disarmonía mental.
Desde un punto de vista chamánico, hay tres causas clásicas de enfermedad. Hay un número ilimitado de ceremonias de sanación que pueden ser realizadas para lograr sanar. Los espíritus apoyan al chamán/a a diagnosticar la causa y luego ayudan a realizar el tratamiento necesario para la curación. El chamán/a actúa como un "hueso hueco" que se funde con un espíritu de ayuda y el poder del universo, para formar un canal de energías curativas.
Las tres causas de enfermedades son: la pérdida de fuerza, la pérdida del alma y la penetración u ocupación espiritual. Típicamente, hay una combinación de diferentes causas. Rara vez se ve a una persona que únicamente tenga una pérdida de alma o sólo un intruso espiritual.
Los espíritus ayudantes que miran hacia abajo, al mundo humano, tienen una perspectiva que a menudo no puede ser vista por un practicante del chamanismo. Es por eso que los chamanes/as trabajan en asociación con los espíritus ayudantes en el trabajo de sanación.
Pérdida de la fuerza o energía
Una causa de enfermedad es la pérdida de fuerza. Aquí una persona pierde su animal de poder o su espíritu protector, que anteriormente lo protegía. Los síntomas típicos de la pérdida de fuerza son las depresiones, las tendencias suicidas y las desgracias crónicas, así como las enfermedades también crónicas.
Cuando se le muestra a un chamán/a que se ha producido una pérdida de poder, se pueden realizar varias ceremonias, para recuperar al antiguo animal de poder o a un espíritu protector, y de esta forma restaurar el poder y la protección.
En mis treinta años de enseñanza y práctica del chamanismo, siempre me sorprende el poder de esta sencilla ceremonia. He visto a personas suicidas y deprimidas ser sanadas cuando se les da un espíritu de ayuda.
Invasores espirituales y espíritus ocupantes
A menudo, cuando una persona carece de su esencia vital o de un espíritu protector, hay un espacio vacío en el cuerpo donde se han separado partes del alma. Puesto que el universo no puede soportar el vacío, existe la posibilidad de que algo venga y llene este espacio. El chamán/a podría percibir un intruso espiritual que ha penetrado en un cliente, el cual carece de fuerza y esencia vital.
Los intrusos espirituales vienen de formas mentales negativas. En las culturas indígenas, la gente entiende la diferencia entre la expresión de energía o sentimientos por un lado, y la transmisión de energía por el otro. En Occidente a menudo no entendemos la diferencia.
Es importante para nosotros expresar nuestro enojo, frustración, pena, etc. Pero con frecuencia enviamos estas energías en forma de una flecha psíquica a nosotros mismos, a los demás y al medio ambiente. Estas energías pueden manifestar lo que los chamanes llaman „intrusos espirituales“.
Los signos de penetración espiritual serían un problema localizado como dolor local o alguna forma de cáncer. Dado que los chamanes/as no distinguen entre enfermedad emocional y física, la penetración mental puede manifestarse como enojo crónico o depresión.
Al tratar este tipo de problema espiritual, el chamán trabaja con sus espíritus ayudantes para diagnosticar la naturaleza y el lugar de la penetración espiritual. Y entonces el chamán/a realiza una extracción en la cual el intruso es removido.
Cuando comencé mi práctica chamánica de curación en la década de de los 80a, me especialicé en la extracción y tuve gran éxito con este trabajo en el tratamiento del cáncer, la depresión e incluso problemas como la fatiga crónica y el lupus. También encontré este método de curación exitoso con mujeres que tuvieron dificultades para quedar embarazadas.
Los chamanes/chamanas curan tanto a los vivos como a los muertos. Los difuntos son curados a través del trabajo psicológico. Esta palabra viene de la palabra griega psicopomposo, que literalmente significa „Líder Espiritual“. Cuando morimos, usualmente hay una transición agraciada a la realidad trascendente. En el chamanismo uno ve la necesidad de apoyo, por ejemplo, cuando alguien sufre una muerte traumática, como en el caso de asesinato, accidente, guerra, sobredosis de drogas, suicidio, participación en un ataque terrorista. Existe la posibilidad de que el alma necesite ayuda en la transición a los reinos trascendentes. La razón de esto es, que el alma se confunde en el caso de una muerte súbita y se queda atrapada aquí en el llamado mundo medio.
Un espíritu atrapado en el mundo medio puede vagar por este mundo o penetrar en una persona que carece de su esencia o fuerza vital. Y eso llevaría a una ocupación. Desde un punto de vista chamánico, esto puede ser la causa de esquizofrenia y personalidad múltiple.
En este caso, es la tarea del chamán/chamana realizar un trabajo de desposesión, donde el intruso espiritual se extrae guiando la mente del Mundo Medio hacia una realidad trascendente.
Muchas culturas indígenas no conocen el tipo de enfermedades emocionales que experimentamos en Occidente, ya que el trabajo de psicopompón se hace regularmente cuando la gente muere; la necesidad del trabajo de desposesión también es bien entendida.
Creación de almas: Cómo los chamanes/chamanas curan el trauma
Cuando investigué para mi libro "In Search of the Lost Soul: The Shamanic Path to Inner Wholeness" (En busca del alma perdida: el camino chamánico hacia la integridad interior), descubrí que la mayoría de las culturas chamánicas del mundo creen que la enfermedad se debe a la pérdida del alma.
Se asume que siempre que sufrimos un trauma emocional o físico, una parte de nuestra alma huye del cuerpo para sobrevivir a la experiencia. La definición del alma que uso es nuestra esencia, la vitalidad; esa parte de nuestra vitalidad que nos mantiene vivos y exitosos.
Los tipos de trauma que podrían causar la pérdida del alma en nuestra cultura serían la experiencia de cualquier tipo de abuso: sexual, físico o emocional. Otras causas pueden ser la experiencia de un accidente, guerra, un ataque terrorista, una violación a nuestra moral, un desastre natural (incendio, huracán, terremoto, tornado, etc.), una operación, adicción, divorcio o la muerte de un ser querido. Cualquier evento que cause un shock puede resultar la pérdida del alma. Y lo que puede causar la pérdida de ésta en una persona no puede causar la pérdida del alma en otra. Los chamanes/chamanas por dentro creen que los despertadores pueden causar también la pérdida del alma. Creo que todos sabemos lo que quieren decir con eso.
Es importante entender que experimentar una pérdida de alma es algo positivo. Así es como sobrevivimos al dolor. Si estuviera involucrada en una colisión frontal, mi cuerpo sería el último lugar en el que querría estar en el momento del impacto. Mi psique no podría soportar ese tipo de dolor. Así, nuestra psique ha desarrollado este ingenioso mecanismo de autoprotección o autodefensa en el que una parte de nuestra esencia o alma abandona el cuerpo, para que no sintamos todo el efecto del dolor.
La psicología habla de disociación. Pero en psicología no hablamos de lo que se disocia y a dónde va esta parte. En el chamanismo sabemos que un pedazo del alma abandona el cuerpo, entra en un reino que los chamanes/as describen como realidad no cotidiana, y donde ésta espera hasta que alguien entre a este reino espiritual y facilite su retorno al cuerpo.
Aunque la pérdida del alma es un mecanismo de supervivencia, el problema desde un punto de vista chamánico, es que la parte del alma que se ha ido, generalmente no regresa por sí sola. El alma puede ser perdida o robada por otra persona, o no sabe que el trauma ha terminado y puede regresar segura.
Siempre ha sido el papel del chamán entrar en un estado cambiante de conciencia y sentir hacia dónde ha huido el alma de las realidades alternativas y traerla de vuelta al cuerpo del cliente.
Hay muchos síntomas de pérdida del alma. Algunas de las más comunes son las disociaciones en las que una persona no se siente completamente en casa en su cuerpo; no se siente viva y no está completamente involucrada en la vida. Otros síntomas incluyen depresión crónica, tendencias suicidas, síndrome de estrés postraumático, problemas de inmunodeficiencia y dolor que simplemente no sanan. La adicción es también un signo de pérdida del alma, cuando buscamos fuentes externas para llenar los espacios vacíos dentro de nosotros, ya sea a través de las sustancias, la comida, las relaciones, el trabajo o la compra de objetos materiales. Cada vez que alguien dice: "Nunca he sido el mismo o la misma desde un determinado acontecimiento", y no lo dice en el buen sentido, probablemente ha habido una pérdida del alma.
Realmente se puede ver cuánta pérdida de alma se da hoy en día, porque el dinero ahora vale más que la vida. Cada vez que alguien dice que tenemos que matar otras formas de vida por ganancia material, esa persona debe sufrir la pérdida del alma. Siempre que alguien siente que la compra de otro coche o la acumulación de artículos materiales trae felicidad, esa persona sufre pérdida del alma. Hoy en día nos enfrentamos a una gran pérdida del alma planetaria, lo cual se nota cuando vemos cómo nos relacionamos entre nosotros y con el resto de toda forma de vida.
El coma también es pérdida del alma. Pero en los pacientes en coma, dentro hay más del alma fuera del cuerpo que en el cuerpo mismo. Trabajar con el coma hoy en día es muy complicado por muchas razones. Se necesita habilidad por parte del chamán/a para averiguar hacia dónde trata de ir el alma. ¿El alma quiere volver al cuerpo? ¿O necesita ayuda para seguir adelante, lo que llevaría a la muerte del paciente? Hay mucho que decir sobre este tema y va más allá del alcance de este artículo.
Hoy hay un renacimiento del chamanismo y de la práctica chamánica. Ahora tenemos muchos cientos de maravillosos practicantes chamánicos, que reintroducen la práctica de la recuperación del alma en nuestra cultura. Tamibén he recopilado miles de estudios de casos sobre la curación exitosa de una variedad de problemas emocionales y físicos.
Es interesante notar que las personas que han sufrido la pérdida del alma en las culturas chamánicas, reciben una recuperación del alma a los tres días después de un trauma. Hoy en día, puesto que no practicamos la recuperación del alma, los practicantes modernos tienen que retroceder diez, veinte, treinta, cuarenta años o más en busca de las partes perdidas del alma.
Incluso en una cultura chamánica, los individuos saben lo que está fuera de balance en sus vidas, lo que podría haber causado una enfermedad o problema.
En nuestra cultura no somos conscientes de lo que sucede cuando algo no está en armonía espiritual. Y a menudo la pérdida del alma ocurre a una edad tan temprana que no somos conscientes de los patrones inconscientes que vivimos a través de nuestra primera pérdida. Siempre intentamos recuperar nuestras almas. Normalmente lo hacemos repitiendo el mismo trauma una y otra vez. Los nombres de las personas involucradas en la historia de nuestra vida pueden cambiar, pero la historia es a menudo la misma.
Después de una recuperación del alma, las personas se sienten más presentes en sus cuerpos y en el mundo; se dan cuenta de un comportamiento desequilibrado y disarmónico. Cuando estamos embotados, podemos saber que las cosas no están bien en el mundo, pero podemos distraernos fácilmente de la necesidad de cambio. Cuando estamos completamente "inspirados y asombrados", no hay lugar a donde retirarnos, y estamos más inspirados para cambiar nuestras vidas.
Creo que el/la cliente en sí mismo también debe contribuir con algo una vez que haya recuperado su alma, si la persona ha hecho mucho trabajo personal, la recuperación del alma podría ser el final del trabajo. Si no, la recuperación del alma sería el comienzo del trabajo.
Una vez que se realiza cualquier tipo de trabajo chamánico de sanación, es responsabilidad del/la cliente pensar en cómo crear un estilo de vida saludable y atraer relaciones saludables, que apoyen la integridad y una vida de sana.
¿Cómo queremos usar la energía devuelta por la recuperación del alma, y nuestra vitalidad devuelta para crear un presente y un futuro positivos para nosotros mismos? ¿Y cómo podemos devolver la pasión y el sentido a nuestras vidas, para que podamos vivir una vida exitosa en lugar de simplemente sobrevivir? Todos estos temas los llamo "vida después de la curación" y son cruciales para la curación a largo plazo después de la recuperación o extracción del alma.
Escribo sobre prácticas espirituales que podemos introducir en nuestras vidas, para crear un presente y un futuro positivos, lo cual se puede leer en mis libros "Soul Return: Shamanic Self-Healing", "Healing for Mother Earth: How we can transform ourselves and our environment" y "Living well in difficult times: shamanic techniques for health, prosperity and peace".
Este es un trabajo vital para el tiempo en el que vivimos. La Tierra quiere a sus hijos e hijas en casa y los/las quiere en casa ahora. Es hora de volver a ella y tomar el lugar que nos corresponde en la Tierra. Es nuestro derecho de nacimiento manifestar plenamente nuestras almas y crear el mundo en el que queremos vivir. Y es también, nuestro derecho de nacimiento, brillar tan brillante como las estrellas sobre nosotros. Es hora de compartir nuestra luz al mundo.
Copyright © 2012 Sandra Ingerman. Todos los derechos reservados.
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